LA PAZ, 1 de jul.- El presidente de Bolivia, Evo Morales, ratificó este martes en Tucumán (norte argentino) su oposición a la presencia de bases estadounidenses en Latinoamérica, pero negó que su rechazo signifique una intromisión en asuntos de países vecinos como Perú. "Las bases militares son un problema de la región. Esto no es una intromisión", dijo Morales en una conferencia de prensa al concluir la XXXV Cumbre de presidentes del Mercosur y estados asociados, 1.300 Km al norte de Buenos Aires.
Al salir al paso de la creciente tensión con el gobierno del peruano Alan García, el presidente boliviano rechazó que lo mandaran a callar. "Cualquier presidente que mande callar a un presidente o a cualquier persona, es antidemocrático", afirmó.
García había lanzado este martes severas advertencias a Morales, a quien emplazó a no meterse en asuntos internos de Perú, afirmando que "habría que decirle como el rey Juan Carlos de España '¿Por qué no te callas?'".
El gobierno peruano llamó el lunes a consultas a su embajador en La Paz, luego de que Morales dijo el sábado que frente a la negativa de Bolivia y Ecuador a albergar bases militares de Estados Unidos ahora las "están llevando a Perú".
Morales había llamado a los peruanos a que "resistan y expulsen" a las tropas de su territorio, mientras Lima ha negado reiteradamente que pretenda autorizar la instalación de una base militar estadounidense.

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